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ABRIR UNA CERRADURA ANTIGUA SIN LLAVE

Cómo abrir una cerradura antigua sin llave. Las cerraduras antiguas cuentan con un mecanismo muy simple y básico que nos permiten abrirlas sin llave con más facilidad que las cerraduras actuales, o más modernas, pues no estaban hechas con un fin de alta seguridad como ahora, ya que no era tan necesario como en nuestro tiempo mantener tal grado de seguridad.

Hoy trataremos de responder a esta pregunta, enseñándoos ciertos trucos para abrir una cerradura antigua sin llave. Estas situaciones son muy habituales, sobre todo en zonas rurales, que es donde más nos podemos encontrar con cerraduras antiguas, o al adquirir mobiliario antiguo, una herencia, que seas un enamorado de las antigüedades,…la mitad de las veces no contamos con las llaves, y no nos gustaría romper la cerradura.

¿Acabas de comprar el baúl antiguo de tus sueños pero no cuentas con la llave?, o ¿Has llegado a la casa del pueblo y te has olvidado las llaves? O tal vez, ¿La casa de tus abuelos es enorme y hay una zona o una habitación que no se usa a menudo, y no hay manera de saber dónde está la llave? Lo primero es agotar todas las posibilidades para hacernos con su llave, si es de la puerta principal de la casa de tus abuelos, es posible que algún vecino tenga un juego de llaves de las de repuesto para emergencias, si es alguna puerta interior, rebusca en los cajones cercanos, o en los del mueble de la tele, o en cajones donde tu abuela soliese guardar los papeles importantes, estos sitios de búsqueda nunca fallan. Si aun así seguimos sin obtenerla…pasemos a la acción.

Hay varias técnicas para intentar abrir la cerradura sin llave, aunque hay que tener en cuenta que es muy posible que la cerradura se dañe en el intento, a no ser que seas experto en abrir este tipo de cerraduras, o tuvieses bastante práctica en ello, pero de ser así no estarías buscando este tipo de información, por lo que aventuro a decir que no es tu caso, a si qué, cuidado, solo vamos a intentarlo si no hay otra opción, o acabaremos llamando a un cerrajero, no solo para que nos abra la cerradura, sino para que la cambie entera, eso solo teniendo suerte y sin que nos hayamos cargado la puerta también.

Podemos utilizar el método de la tarjeta como primera opción, solo necesitamos una tarjeta, mejor que no sea de crédito, ya que lo más seguro es que quede inservible después, por lo que podemos utilizar cualquier tarjeta regalo, o la tarjeta de socio de alguna tienda o algo así. Introducimos la tarjeta por el marco de la puerta, por encima de la cerradura, podemos dar unos golpes con el pie a la puerta para ayudarnos, al hacer esto la puerta vibrará y nos ayudará a introducir la tarjeta justo entre el pestillo y el hueco, que es donde queremos que esté, debemos ir bajando la tarjeta hacia abajo, manteniéndola perpendicular a la puerta, y realizando una pequeña presión al empujar, a la vez que torcemos el pomo o manilla de la puerta. Una vez conseguido colocarla entre el pestillo y el agujero donde encaja el mismo, la puerta se abrirá. Este método puede parecer fácil de primeras, pero la realidad es que se necesita mucha práctica para conseguirlo, por ello, inténtalo las veces que hagan falta.

Otro de los métodos utilizados para abrir cerraduras, es la técnica de las ganzúas, existen kit de ganzúas para abrir puertas, se encuentran fácilmente, o siempre puedes conocer a alguien que tenga uno y te lo preste. Lo primero que tenemos que hacer es probar cuál de las ganzúas nos viene mejor para el tipo de cerradura que queremos abrir. El kit también contará con un tensor en forma de L o en forma de Z, que necesitaremos también. Vamos a introducir las dos herramientas a la vez en el hueco de la llave, el tensor se encargará de presionar la parte inferior del cilindro, y con la ganzúa, al mismo tiempo, vamos a ir levantando los pistones del interior de la cerradura uno por uno. Este método es bastante eficaz en cerraduras antiguas, pero necesita de práctica y ciertos conocimientos de cerrajería que deberás adquirir previamente. Hay miles de tutoriales en internet que te aclararán las dudas si te decides a probar este método.

Y por último, la técnica del cerrajero, ¿Quién mejor que un profesional del sector para abrir la cerradura sin llave? Esta es sin duda la forma más fácil, cómoda y segura de abrir la cerradura, tan solo tendrás que contactar con un cerrajero, y aunque habrá que pagar la factura, estarás ahorrando tiempo y dinero, ya que al intentar forzar tú mismo la cerradura lo más probable es que la dañes y haya que cambiarla por completo.

¿ES VERDAD QUE SE PUEDE ABRIR UNA CERRADURA CON UNA RADIOGRAFÍA?

¿Es verdad que se puede abrir una cerradura con una radiografía? Pues bien, si lo que buscamos con esta pregunta es una respuesta corta y concisa, sin más, os diremos que sí, sí se puede abrir una cerradura con una radiografía, pero lo cierto es, que, aunque estemos hartos de escuchar que este método para abrir cerraduras es viable, rápido, fácil, y conocido por todos, no es tan fácil, rápido ni viable como dicen.

¿Quién no ha visto multitud de veces esta escena en cualquier película? Alguien se deja las llaves en casa y en un momento el vecino simpático de turno, o el amigo manitas que vale para todo, saca una radiografía, o tarjeta de crédito más bien, y problema solucionado en un santiamén, o la típica película de cacos de poca monta que entran en cualquier pisito para robar sin ninguna resistencia de la cerradura, únicamente con su tarjetita de plástico y un poco de mañana, o la típica chica nacida en suburbios que ahora no hay quien la pare y está metida en los peores marrones siempre, y de los que siempre sale gracias a su astucia adquirida y superación obligada para subsistir, ésta también abre siempre todo lo que quiera con su tarjetita, y en cualquier momento, en un segundo tiene solucionado lo que para el resto de los mortales parece, y es imposible.

La teoría está clara, solo necesitamos una radiografía, una tarjeta tipo a las de crédito (no es necesario que sea de crédito, es más, es recomendable que no lo sea, ya que te la vas a cargar sí o sí), o incluso podemos encontrar tutoriales de cómo fabricarte tú mismo este maravilloso utensilio abridor de puertas con tan solo una botella de refresco de litro. El caso es conseguir algo muy fino, resistente pero flexible, y con las dimensiones de una tarjeta más o menos. Una vez la tengamos, en teoría, solo tenemos que introducirla entre el marco de la puerta y el pestillo, por encima o por debajo de la cerradura, e ir haciendo presión hacia el marco de la puerta, lentamente, hasta conseguir quedarla entre el pestillo y el hueco en el que este está insertado, para así, moviendo la manivela o pomo de la puerta a la vez, conseguir retirar el pestillo y que se produzca el milagro de abrirla.

¿Conoces a alguien que abra cerraduras con una radiografía o tarjeta de crédito? Alguien tiene que haber, eso seguro, internet está lleno de tutoriales que explican paso a paso esta maravillosa, efectiva y fácil forma de abrir una puerta, puedes encontrar post con los pasos a seguir, pasos súper detallados, incluso con imágenes explicativas de cada uno de estos pasos, y además de videos, por supuesto, video tutoriales hay de todo lo que quieras o puedas llegar a imaginar, por lo tanto, esto de como abrir puertas con una radiografía no podía faltar tampoco, en ellos podrás ser testigo de cómo se hace, te lo explicarán paso a paso, y podrás verlo en primicia, parar el video cuando lo desees, tomar apuntes, o incluso ver el video una y otra vez mientras intentas llevar este método a cabo, pero, te vuelvo a formular la pregunta ¿conoces a alguien que abra cerraduras con una radiografía o cualquier cosa que se le asemeje? Conozco tu respuesta, y esta desgraciadamente es que no, que no conoces a nadie que haya abierto ninguna puerta con una radiografía o tarjeta.

Por ello, tanto si la respuesta que buscas con esta pregunta es saber si tú serias capaz de abrir una cerradura con este método, porque te has quedado en la calle sin llaves, porque has perdido las llaves de casa, o porque eres un o una enreda y tienes curiosidad por probar tus habilidades, como si la respuestas que buscas es más bien porque te ha entrado un pánico terrible al pensar que podrían abrirte la puerta de casa para robarte, o para cosas peores, que no te atreves ni a pensar, después de haberte pasado la noche viendo películas con personajes súper habilidosos con esta técnica, puedes quedarte tranquilo sería muy complicado que abrieran tu cerradura de casa con este fantástico método, y siento decir, que si pretendías solucionar de esta forma tu pequeño problema de haberte quedado en la calle sin llaves, va a ser muy complicado que lo consigas, aunque como siempre se dice ¡por intentarlo que no quede!, sigue los pasos descritos, e inténtalo las veces que creas necesario, por probar no se pierde nada.

Solo un profesional de la cerrajería está especializado en la apertura de puertas, sea con el método que sea, por lo que si necesitas la ayuda de alguien para abrir la puerta de tu vivienda, no lo dudes, y contacta con un cerrajero.

CÓMO FORZAR UNA CERRADURA

¿Has perdido las llaves de casa y no cuentas con nadie que tenga las de repuesto en este momento?, o quizás ¿Tu cerradura debe de haberse atascado, porque por más que lo intentas no consigues abrir la puerta? En este artículo te explicamos cómo puedes forzar tu cerradura para conseguir acceder a tu domicilio sin tener que llamar a un cerrajero, y poder resolver el problema tú mismo.

Advertimos de que es meramente informativo, y con la buena intención de ayudar, en casos reales, a personas que se encuentren de pronto en esta situación, y quieren intentar abrir su puerta ellos mismos, su puerta, repetimos, que no la de los demás.

Forzar una cerradura no es nada fácil, lo que vamos a mostraros son diversos trucos bastante utilizados, pero muy precisos, y que requieren bastante práctica para ser exitosos. Pero en situaciones de emergencias como es el caso de haberte quedado en la calle por haber perdido las llaves, o por notar que la cerradura está atascada, ¿Por qué no intentarlo? Por ello no perdemos nada, y si sale bien, tenemos mucho que ganar, y más aún que ahorrar, ya que no necesitaríamos acudir a los servicios de un cerrajero profesional. Así que ¡al lío!

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que al no ser profesionales, y sobre todo, al no tener ninguna práctica, podemos dañar la cerradura, ya sea en el intento sin éxito, o en la ejecución victoriosa, por lo que hay que tener claro que puede ser peor el remedio que la enfermedad, y llegados a este punto, hay que advertir que ningún seguro cubriría este destrozo totalmente intencionado, aunque obremos con buena fé, y en nuestro propio domicilio, que es para lo que está dedicado este artículo.

Después de esta advertencia, si todavía quieres intentarlo, comenzamos con una serie de prácticas para forzar tu cerradura.

Método bumping. Esta es la práctica más habitual y sencilla, en principio. Hay que tener en cuenta que solo funcionará en cerraduras sencillas, o cerraduras antiguas, y no en las más actuales o con mayor sistema de seguridad. Necesitamos contar con una llave bumping para ello, esta llave no se adquiere en ferreterías ni tiendas especializadas en cerrajería, ya que se lo pondría muy fácil a los amantes de lo ajeno, pero si se puede conseguir por internet. Una vez adquirida, solo tendríamos q introducir la llave poco a poco, lo que hará esta llave será levantar todos los pistones, por lo que deberás estar atento a cada chasquido que se produzca, al introducir la llave, uno por pistón. Una vez dentro, necesitamos un mazo de goma, o algo similar, ya que deberemos golpear la llave y acto seguido girarla rápidamente para conseguir que se abra la cerradura. En principio, como hemos dicho antes, parece fácil, pero es seguro que necesites varios intentos hasta conseguir abrirla, y esto, teniendo mucha suerte si es tu primera vez.

Método de la tarjeta de crédito. Este método es el que más nos gusta a todos, aunque solo sea por sentirnos como un personaje de película por un momento. Lo cierto es que es un método fácil y con muchas posibilidades de éxito, pero requiere mucha práctica y precisión, como el anterior. Necesitamos tan solo una tarjeta resistente y flexible, de ahí que se hable de tarjeta de crédito, pero recomendamos usar otra que tenga las mismas características, como la típica tarjeta regalo, o de socio de alguna tienda, una que no nos importe que se estropee, porque será lo más probable. Introducimos la tarjeta entre el marco de la puerta, siempre justo por debajo o por encima del pestillo, y en posición perpendicular a la puerta. Lo que vamos a hacer es intentar, poco a poco, ponerla detrás del pestillo, puedes darle unos golpecitos a la puerta con el pie para ayudarte, esto hará que la puerta vibre y facilite la entrada de la tarjeta detrás del pestillo, empújala hacia el pestillo y el marco de la puerta a la vez que giras la manilla, y conseguirás abrirla cuando esté justo entre el pestillo y el agujero. Igualmente, es seguro que necesites intentarlo varias veces hasta conseguirlo.

Método de ganzúa. Admitámoslo, este método ya es para profesionales, necesitamos herramientas específicas para realizarlo, con las que no contaremos en el momento. De todas formas, si quieres intentarlo, encontrarás miles de videos explicativos en la red que te ayudarán seguro.

Método fuerza. Si nos encontramos en una situación extrema y de peligro, ya sea nosotros mismos o la persona que está al otro lado de la puerta, siempre es bueno intentar derribar la puerta con la fuerza del cuerpo, con una patada llamada “de choque”, nunca con otras partes del cuerpo.

Método cerrajero. Nuestro sentido común y responsabilidad, nos hace recomendarte la ayuda de un profesional de la cerrajería como primera opción siempre. Está bien intentar otros métodos, pero sin duda este es el mejor, y más económico de todos.